La gestión porteña lanzó las primeras unidades del Trambus eléctrico, que comenzará a operar en modo de prueba por el Metrobus de Juan B. Justo y será el eje de la futura línea T1 entre Aeroparque y Nueva Pompeya.
La Ciudad de Buenos Aires dio el primer paso para incorporar un nuevo sistema de transporte público con la puesta en marcha del Trambus, un vehículo 100% eléctrico que promete reducir tiempos de viaje, bajar emisiones y mejorar la conexión entre el norte y el sur porteños. Las primeras unidades ya circulan en fase de prueba por el corredor de Juan B. Justo, que cuenta con la infraestructura necesaria para esta etapa inicial.
El recorrido se extenderá luego por Intendente Bullrich, Dorrego, Figueroa Alcorta, Sarmiento y Costanera Rafael Obligado, hasta Aeroparque. El proyecto forma parte de la línea T1, que entrará en funcionamiento en 2026 y unirá el aeropuerto con Nueva Pompeya, con prioridad semafórica y estaciones diseñadas especialmente para el sistema.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó que el nuevo esquema busca modernizar la movilidad urbana: “Son unidades eléctricas, silenciosas y más rápidas. Esto implica una Ciudad más limpia y mejor conectada”, señaló. A su lado, el ministro de Movilidad, Pablo Bereciartua, remarcó que el Trambus contará con infraestructura dedicada, estaciones icónicas y accesibilidad completa.
Las unidades incorporan un paquete tecnológico de seguridad y asistencia al conductor: sistemas DMS y ADAS, cámaras en reemplazo de espejos, GPS, conectividad WiFi, puertos USB y un sistema de información audiovisual para los pasajeros. También aceptan pagos con tarjetas de débito, crédito y NFT, y tendrán tarifa integrada con el Subte.
La línea T1 sumará 71 paradores, once de ellos ubicados en puntos estratégicos como Palermo, Caballito y Aeroparque, con espacios para bicicletas y lockers. Se prevé una frecuencia de un servicio cada cuatro minutos en hora pico y una demanda estimada de 50 mil usuarios diarios. Además, conectará ocho barrios, cinco líneas de subte y cinco estaciones ferroviarias.
La flota inicial estará compuesta por más de 50 trambuses de fabricación nacional, con una autonomía mínima de 270 km. Los vehículos se desarrollaron sobre un chasis producido en el país y equipados en Reino Unido con motorización eléctrica, baterías y sistemas electrónicos avanzados. También habrá versiones articuladas de 18 metros con capacidad para 120 pasajeros.
Para una ciudad donde se desplazan más de 3,6 millones de personas por día, el gobierno porteño considera que la llegada del Trambus representa una “evolución” del sistema actual, con la expectativa de reducir hasta un 40% los tiempos de viaje en el corredor norte–sur.