Los operativos se realizaron durante las últimas dos semanas tras el refuerzo de los controles sobre el mercado de teléfonos usados. Hubo cinco detenidos y se secuestraron celulares, repuestos y herramientas.
El Gobierno porteño informó que 112 locales fueron clausurados en apenas 15 días como parte de los operativos contra la comercialización y reparación de celulares robados. Los procedimientos dejaron además cinco personas detenidas y numerosos equipos y repuestos secuestrados.
Los controles se intensificaron luego de que el jefe de Gobierno, Jorge Macri, declarara la emergencia transitoria de la actividad y dispusiera la creación de un registro para los comercios dedicados a la reparación y venta de teléfonos usados.
“Trabajen como gente de bien y dejen de vender celulares robados. Se terminó el vale todo en esta Ciudad”, afirmó Macri.
Controles en las zonas con mayor actividad
La Ciudad puso especial atención sobre Once, Microcentro, Liniers, Chacarita y Villa Crespo, donde además quedaron suspendidas temporalmente nuevas habilitaciones vinculadas con esta actividad.
En Once, inspectores y efectivos policiales realizaron procedimientos en distintos locales y galerías comerciales. En uno de los operativos fueron secuestrados 22 celulares, 79 módulos y herramientas de soldadura.
Parte de los equipos recuperados tenían denuncias vigentes por robo ante el ENACOM, mientras que en otros casos los comerciantes no pudieron acreditar su procedencia.
“El que compra un teléfono robado para desarmarlo y venderlo por partes no es un comerciante, es un delincuente que forma parte de una red mafiosa”, sostuvo Macri, quien aseguró que los controles continuarán para intentar reducir la reventa de dispositivos sustraídos.